Son muchos los párrafos que he ido subrayando a lo largo de este libro y que aunque trata todos los temas que conforman a la humanidad (ecología, pobreza, hábitat, agua, política de civilización, de la humanidad…) sólo voy a poneros las ideas más relevantes que he podido extraer de los temas que aparecen en el título, pensamiento y educación. En un próximo artículo será sobre medicina y salud, alimentación o muerte.

Será una simple recopilación de sus ideas/análisis/propuestas divididas por áreas. Ya que coincidimos en muchas ideas, aprovecho para que sirva de toma de conciencia. Es un artículo distinto al resto que requiere, al igual que el resto, de una lectura sosegada.

Pensamiento

  • Todas las crisis de la humanidad planetaria son, al mismo tiempo, crisis cognitivas. Nuestro sistema de conocimientos, tal y como se nos inculca y fija en la mente, conduce a importantes desconocimientos.
  • Sumergidos en la sobreabundancia de informaciones, cada vez nos es más difícil contextualizarla, organizarla y comprenderla. La fragmentación y la compartimentación del conocimiento nos impiden percibir y concebir los problemas fundamentales y globales. La hiperespecialización rompe el tejido complejo de lo real.
  • Nuestro conocimiento parcelado produce ignorancias globales.
  • La reforma del conocimiento exige una reforma del pensamiento.
  • La reforma del pensamiento exige relacionar los conocimientos entre sí, de relacionar las partes con el todo y el todo con las partes, concebir la relación de lo global con lo local, de lo local con lo global. Requiere un permanente retorno autoexaminador y autocrtítico de la mente sobre sí misma.
  • Si nuestras mentes siguen dominadas por una manera mutilada y abstracta de conocer, por la incapacidad de captar las realidades en su complejidad y su globalidad, si el pensamiento filosófico se aparta del mundo en lugar de enfrentarse a él para comprenderlo, entonces, paradójicamente, nuestra inteligencia nos ciega.
  • Pascal ya dijo:<<Como todas las cosas están causadas y son causa, están ayudadas y ayudan, son mediatas e inmediatas, y todas se mantienen por un lazo natural e insensible que une a las más alejadas y a las más diferentes, considero imposible conocer las partes sin conocer el todo, así también como conocer el todo sin conocer particularmente las partes>>.
  • El conocimiento debe saber contextualizar, globalizar, multidimensionar, es decir, debe ser complejo. Capaz de captar la complejidad de nuestras vidas, nuestros destinos y la relación individuo/sociedad/especie, junto con la de la era planetaria.
  • Sólo un pensamiento complejo puede darnos armas para preparar la metamorfosis social, individual y antropológica.

 

Educación

  • No se puede reformar la institución sin haber reformado antes las mentes, pero no se pueden reformar las mentes si antes no se han reformado las instituciones.
  • Reaprender a pensar, esa tarea de salvación pública que comienza por uno mismo.
  • La enseñanza que parte de disciplinas separadas en lugar de alimentarse de ellas para tratar los grandes problemas mata la curiosidad natural de todas las conciencias juveniles que se están abriendo y se preguntan ¿qué es el conocimiento pertinente?, ¿qué es el hombre?, ¿la vida?, ¿la sociedad?, ¿el mundo?
  • Sustituir el sistema actual por un nuevo sistema educativo basado en la relación entre las cosas. Nos haría sensible a la ambigüedad, a las ambivalencias, y enseñaría a asociar términos antagónicos para captar complejidad.
  • ¿Quién nos dice que los conocimientos que hoy consideramos verdaderos no son erróneos?
  • Heráclito lo sabía bien y hace veintiséis siglos ya decía: <<Son malos testigos para los hombres, los ojos y los oídos cuando tienen almas bárbaras>>. Contrariamente a la apariencia, sabemos, gracias a los trabajos de neurociencia, que la percepción visual no es el equivalente de una fotografía del mundo exterior. Tenemos sentidos limitados.
  • Todo ello nos hace comprender que si el conocimiento aparentemente más evidente, la percepción visual, puede sufrir el error inherente de la traducción y de la insuficiencia en la reconstrucción, entonces el riesgo del error y de la ilusión es intrínseco al conocimiento.
  • Se enseñaría un conocimiento pertinente. Un conocimiento no es tanto más pertinente cuanto más informaciones contiene o cuanto más rigurosamente organizado está en forma matemática; es pertinente si sabe situarse en su contexto y, más allá, en el conjunto con el cual está relacionado.
  • Nos remite a la idea clave: hay que insertar los conocimientos parciales y locales dentro de lo complejo y lo global, sin olvidar las acciones de lo global sobre lo parcial y lo local.
  • Jamás accederemos, claro está, a un conocimiento total: el todo del universo siempre será inaccesible. Peros debemos aspirar, por lo menos, a un conocimiento multidimensional.
  • El conocimiento del conocimiento requiere practicar constantemente la reflexividad, es decir el autoexamen que comporta eventualmente la autocrítica, para pensar el propio pensamiento, lo cual también implica pensarse en uno mismo en las condiciones históricas, culturales y sociales de la propia existencia.
  • Recordemos la verdad pedagógica principal formulada por Platón: <<Para enseñar hace falta Eros>>. Hace falta el amor al conocimiento, pero también el amor a una juventud a la que se intenta ayudar a entrar en la vida.